A cada libro corresponde, de un tiempo a esta parte, un número de identificación o ISBN –que corresponde al inglés Internacional Standar Book Number- . El número de ISBN debe ser tramitado por la editorial en la Cámara del Libro. Con este número de “documento”, se genera a posteriori el número EAN/ISBN más conocido como código de barras, dato fundamental para poder distribuir y comercializar el libro. Paralelamente, la editorial tramita la ficha de catalogación bibliográfica o catalogación en fuente, que se coloca en la página de legales del libro y sirve para facilitar su catalogación en librerías y especialmente en bibliotecas.